
Así que decidí hacer lo propio con los actores, pioneros en este tema de cambiarse el nombre por otro artístico que a la postre es mucho más comercial que con el que fueron bautizados o escritos en el registro.
No os preocupéis, he elegido un batiburrillo de gente muy reconocida, ya por ser ganadores de Óscars o imágenes de películas o de series míticas, pero de todos los tiempos. Hubiera sido una entrada mucho más fácil si estuviera centrada en el cine de los 50 o anterior pero... ¿qué sentido tendría cuando hay tantos que ni reconocemos en fotografía?. Es por ello que he elegido de todas las épocas intentando investigar de nuevo el porqué decidieron cambiar de nombre y qué les llevó a elegir el que todos conocemos.
Por el camino, aunque no los haya metido al creer que no estaban a la altura de estos 20 elegidos, me he encontrado alguna cosa muy curiosa como la de Olivia Wilde. ¿Os acordáis de 13 de la serie de "House"? Esa ayudante del irónico médico protagonista que la seguía llamando por su número de aspirante al puesto, no es otra que Wilde. La pelirroja de ojos claros, guapa ya de por sí, se llama en realidad Olivia Jane Cockburn y, con semejante apellido (cock es una acepción con la que conocen el aparato reproductor masculino y burn se puede traducir como quemar u ardiente), lo normal es que decidiera elegir otro a la hora de salir en los créditos de sus series y películas.
Con esto quiero decir que no todo el mundo se cambia el nombre por algo comercial, muchas veces hay un motivo detrás que les lleva a modificarlo por el que conocemos y, para saber los motivos os invito a jugar a reconocer sus nombres originales antes que su historia.