▲ Cerrar ▲

03 febrero 2021

MINDHUNTER: LOS ASESINOS REALES DE LA SERIE (TEMPORADA 2)

En el anterior post conocimos a John E. Douglas y cual terminó siendo su trabajo, ahora, antes de dar paso a los peores maleantes que aparecen en la segunda temporada (y de momento final) de Mindhunter, que menos que saber algo más sobre la vida y trabajo de este inspector del FBI que acabó dedicándose a entrevistar y evaluar a asesinos en serie y violadores para poder atrapar a los que todavía estaban en activo.

Douglas se unió al FBI en 1970 debutando como francotirador en un equipo SWAT y pasando a ser un negociador de rehenes. De allí fue trasladado a Quantico, oficina central del FBI para aprender nuevas técnicas de negociación y allí conoció a Robert Ressler que le ofreció ser su ayudante a la hora de entrevistar a asesinos reales. La década de los 60 y 70 fue prolífica para la criminalidad, las guerras en las que estuvo involucrado Estados Unidos, la etapa hippie que atrajo muchas sectas, el cambio racial con la gente afroamericana luchando por sus derechos, el asesinato de JFK... hubo muchos motivos que crearon una nueva forma de delincuencia hasta esa fecha atípica, los asesinos en serie.

Los agentes de la ley no estaban acostumbrados a tratar con individuos que reincidían a la hora de asesinar, y a menudo los confundían con criminales de la mafia. Por ello fue necesario los nuevos métodos empleados por esta pareja del FBI que se convirtió en un trío cuando decidieron colaborar con la psicóloga Ann Wolbert Burguess que esclarecía y sacaba conclusiones de las entrevistas con los asesinos encarcelados. Si sabes cómo piensan puedes predecir su siguiente paso. He aquí otros ocho asesinos que aparecen en la segunda temporada de la serie, algunos os sonarán demasiado... 

7.  DAVID BERKOWITZ, “EL HIJO DE SAM O EL ASESINO DEL CALIBRE 44” 

Richard David Falco nació el 1 de junio de 1953 en Nueva York, siendo hijo biológico de la veinteañera Betty Broder y de su segundo marido que, al saber la noticia de su embarazo le pidió que abortase. Al final, en contra de la opinión de su marido que la dejó por ello, Betty siguió adelante con el embarazo y al no poderse hacer cargo de su hijo lo dio en adopción a una pareja judía que no podía tener descendencia, Nathan y Pearl Berkowitz.

David creció feliz hasta los 14 años, coincidiendo con la prematura muerte de Pearl. Tras este suceso padre e hijo se trasladaron a vivir a Co-Op Citiy, situada en el Bronx. En su nuevo instituto era víctima de bullying a pesar de su aspecto grande y con kilos de más, es por ello que prefería estar con chavales menores que él, también creció con una profunda misoginia llegando a crear “El club de Odiadores de Mujeres”, comportándose con ellas de una manera tímida y callada. Pese a ello llegó a tener una novia en su juventud y era capaz de hacer cualquier cosa por complacerla, en contra de sus opiniones personales del sexo opuesto.

Al no encontrar nunca su sitio en el mundo decidió hacerse baptista y apuntarse en el ejército donde estuvo destinado tres años hasta que volvió en 1974, en busca de nuevos lugares donde encajar.  Pese a la experiencia seguía siendo un ser insoportable para el resto de gente, hasta su padre tenía confrontamientos con él por culpa del cambio de religión y de creencias, pensando que le había perdido por el camino, lo que desembocó en unos tremendos ataques de ira por parte de David, independizarse e ir en busca de los que fueron sus padres biológicos.

En 1976 conocía a Betty y a su hija mayor, Roslyn que estuvo entusiasmada de conocer a su hermano e incluso le dio cobijo en su casa junto a su marido e hijos durante unos días, pero Berkowitz actuaba raro, sufría continuos dolores de cabeza y empezó a alejarse de su familia biológica, justo en ese momento comenzó a asesinar.

El 29 de julio de 1976 se acercó a un coche donde se encontraban dos chicas Donna Lauria y Jody Valenti, portaba un Bulldog del calibre 44 que había adquirido por 130 dólares y no dudó en dispararla contra ellas sin previo aviso, Donna moría en el acto y Jody acabó herida. Este modus operandi sería su firma en todos sus ataques. El 23 de octubre hizo lo propio con Carl Denaro y Rosemary Keenan, fue andando hacía su vehículo sacó su pistola y disparó 5 veces, ambos sobrevivieron, Rosemary con heridas leves y Carl con una grave lesión craneal. El siguiente ataque fue el 26 de noviembre, Donna DeMassi y Joanne Lomino paseaban tranquilamente por el parque cuando vieron a David andando hacia ellas como queriendo preguntar algo y las disparó a bocajarro hiriendo gravemente a Donna y dejando parapléjica a Joanne.

El 30 de enero de 1977 le tocó el turno a una pareja de novios que habían salido a bailar esa tarde dirigiéndose a su destino en coche: Christine Freund y John Diel. Tres disparos que dejaron a John con heridas leves, mientras que Christine murió en el hospital. El 8 de marzo, Virginia Voskerichian, salía de estudiar y viendo lo que iba a hacer Berkowitz, tuvo un acto reflejo de escudar su cara con los libros, pero de nada sirvió porque las balas los atravesaron y a cabaron con su vida. El 17 de abril fueron atacados una pareja de novios que se besaban en su automóvil, Alexander Esaú y Valentina Suriani, ella murió en el acto y él en el hospital, fue en este caso donde David dejó una carta destinada al jefe de policia que firmaba como “El hijo de Sam” y aseguraba que estaba programado para matar. A Sal Lupo y Judy Placido les disparó saliendo de la discoteca el 26 de junio, pero ambos sobrevivieron con heridas leves. Cinco días más tarde cometería su último crimen, Stacy Moskowitz y Robert Violante, se encontraban en el coche de este último cuando Berkowitz empezó el tiroteo, ella murió y Robert perdió el 80% de visibilidad de un ojo, otra pareja vio lo sucedido y avisó a la policía detallando su físico y una mujer el coche en el que se marchó de la escena del crimen, estos datos ayudaron a su posterior captura.

Fue acusado de los seis asesinatos y siete heridos y sentenciado a seis cadenas perpetuas, aunque él jugaba con la baza de una locura transitoria y que había sido poseído, posteriormente se demostró que estaba cuerdo y que fingía esa actuación para dar miedo y librarse de la cárcel, queriendo entrar en un psiquiátrico 

8.WILLIAM PIERCE JR.

Nacido el 11 de octubre de 1931 en Midville, Georgia, fruto de una familia pobre que pasaba en muchas ocasiones hambre. Tuvo una madre muy autoritaria que no dudaba en pegarle siempre que no hacía las cosas correctamente, en contraposición al pensamiento de su padre a la hora de criarlo, es por ese motivo principalmente que se divorciasen en 1945.

William se quedó con su madre lo que le fue creando un gran estrés en su adolescencia y un retraso a la hora de pensar, no teniendo un cociente de inteligencia mayor de 70. Pese a ello se graduó en noveno curso e incluso fue alistado en el ejercito después de que su madre falsificara ciertos papeles para que le admitiesen porque no cumplía los parámetros psicológicos. En 1950 sufrió un accidente laboral produciéndole una lesión cerebral, pese que en el informe apareció que era una conmoción, la causa debió ser mucho más grave porque desde entonces mostró trastorno de personalidad y una sobreestimación de sus talentos, creyéndose un superdotado y capaz de saber 7 idiomas, cuando apenas sabía hablar sin inventarse las palabras en inglés y su caligrafía tenía multitud de faltas.

En 1959 ingresa en prisión por robo, saliendo en libertad condicional en el 61, a las pocas semanas vuelve a delinquir y vuelve de nuevo a la cárcel en teoría por un periodo de 20 años que se quedaron en ocho, siendo libre en 1970, para entonces los psicólogos de la prisión ya advertían que: "puede ser alguien peligroso para él y para los demás". No se equivocaba, fue salir de la cárcel y comenzar con su periplo asesino, pero las autoridades no le hicieron caso.

En junio de 1970 se trasladó a Carolina de Sur y el día 27 entró a robar a una casa encontrándose con la niñera Ann Goodwin y los hijos del casero, Pierce llevaba una pistola y no dudó en matarla por llevarse unas pocas joyas. El 18 de diciembre, cogió a Margaret "Peg" Cuttino de 13 años en el camino a la escuela era hija del senador de Carolina del Sur, los padres denunciaron su desaparición y doce días después aparecía estrangulada hasta morir y con signos de haber sido golpeada a 15 kilómetros de su casa. El 20 de diciembre William viajó con su coche hasta el estado de Virginia y en una estación de gasolina donde repostó, disparó al empleado de la misma, Joe Fletcher de 59 años, para llevarse un botín de 78 dólares.

El 12 de enero de 1971, robó en una tienda de Soperton y para deshacerse de los testigos  abrió fuego contra Lacey Tigpen de 51, la administradora del local. El 22 de enero, en vez de matar a la dependienta de un local Hazlehurst donde previamente había robado, Helen Wilcox de 32 años, fue secuestrada, llevándola unos bosques de las afueras donde la violó y enterró de malas maneras, descubriéndose su cadáver pocos días después. El 28 de enero otro atraco en Baxley, matando a la cajera Vivian Miles de 60 años y golpeando brutalmente a su nieta de 5 años, al salir de la tienda fue visto por un camionero, Joe Overstreet al que disparó errando los tiros y fue quien puso alerta a la policía dando una descripción física de Pierce.

El 8 de marzo, William fue arrestado tras seguirle la pista durante más de un mes, después de 9 asesinatos en un año siendo condenado a cadena perpetua, la cual sigue cumpliendo y sigue contando a todo quien quiera saber de él que es igual de inteligente que Ed Kemper, que habla siete idiomas y que ha sido, eso es cierto, uno de los asesinos en serie más buscados en Estados Unidos pese a que sus delitos fueron en el periodo de un año. 

9. WILLIAM HENRY HANCE

Poco se sabe de la infancia de William Henry Hance, nacido el 10 de noviembre de 1951 en Columbus (Georgia) lugar donde terminó alistándose al ejército, no sin haber pasado muchos previamente por sus limitaciones mentales.

Sus asesinatos comenzar en 1978, coincidiendo en el tiempo y el lugar con “el estrangulador de medias”, un asesino en serie que se dedicaba a matar a ancianas de esa peculiar forma. Mientras en Georgia investigaban el caso aparecieron unas notas en que grupo de siete hombres de la supremacía blanca se declaraban autores de estas muertes haciéndose llamar “Las fuerzas del mal” y pedían un rescate de 10.000 dólares por una presunta rehén llamada Gail Jackson (Gail Faison para sus clientes).

Gail Jackson, de 21 años, fue descubierta el 18 de abril y ya estaba muerta antes de escribirse la carta del rescate, estaba cerca de Fort Benning, poco después en el campo de tiro de la base militar apareció Irene Trickfield de 32, ambas eran afroamericanas y se dedicaban al comercio sexual

Tras recibir estas cartas y vincular estos dos crímenes con los del “Estrangulador de medias”, la policía dejó que un perfilador dictaminase las características de este supuesto grupo racista y ayudase a aclarar porque había cambiado de tipo de víctimas y en la forma de acabar con ellas. Los resultados de Robert K. Ressler dejaron patidifusos a los encargados del orden, seguramente no era un grupo de siete personas, si no de un solo individuo, no eran racistas, más bien justo lo contrario, el hombre sería de raza negra y por la proximidad del fuerte y donde se encontraron las víctimas, lo más seguro es que se tratase de un soldado y para colmo descartaba que fuera el asesino de las medias, sino otro totalmente diferente que buscaba librarse de la pena cargando a éste con los delitos.

No fue difícil encontrar a un soldado raso de raza negra que le gustaba ir bares de copas en busca de una compañía pagada con una “hermana”: William Henry  Hance era un claro sospechoso, por lo cual fue detenido con intención de ser interrogado.  El soldado reconoció los hechos e incluyó entre sus delitos un tercer asesinato el de Karen Hickman de 24 años, una soldado rasa de raza blanca que había desaparecido misteriosamente el año anterior y también fue inculpado de otro asesinato de una joven negra en el Fort Benjamin Harrison de Indiana, del cual no se le juzgó, ambos crímenes perpetrados en 1977.

Asi que fue juzgado por los crímenes de las prostitutas por lo penal y de la soldado por lo militar, desvinculándole de los asesinatos del estrangulador de medias, que resultó ser otro afroamericano llamado Carlton Gray. Por los asesinatos de Jackson y Trickfield le condenaron a cadenas perpetuas y trabajos forzados al entender que por su estado mental no se le podía condenar con la pena de muerte (no tenía la capacidad de premeditación) y otra perpetua por el de Hickman. Pero los dos casos llevados por lo penal fueron revocados en 1980 decidiendo la pena de muerte, siendo un caso de gran controversia el de quitar la vida a una persona tan limitada mentalmente. Siendo ejecutado en una silla eléctrica de Georgia el 31 de marzo de 1994. 

10. ELMER WAYNE HENLEY JR. 

Nacido el 9 de mayo de 1956 en Texas, es el primogénito de los cuatro hijos de Elmer Wayne Henley y su esposa Mary. Su padre era un alcohólico que abusaba físicamente de su mujer e hijos, pese a ello su madre les inculcó una buena educación y procuró alejarles de las conductas violentas de su marido hasta que pudo separarse de él en 1970 quedándose con la custodia de todos los hermanos.

Curiosamente hasta esa edad Elmer era un estudiante de excelentes notas y una persona ejemplar en todos los aspectos, pero un año más tarde sus notas empezaron a caer y terminó dejando los estudios e incluso independizarse.  Fue entonces cuando se unió a Dean Corll, un adulto que le proponía ganarse un sueldo, una tapadera para abusar de jóvenes de su edad. Seguramente en ese primer encuentro iba a convertirse en una víctima sexual más a la lista de Corll, sin embargo, algo hizo cambiar de opinión al pederasta y efectivamente le ofreció trabajar para él: 200 dólares por cada joven de su edad que le trajera. Él convenció a su amigo Frank Aguirre de 18 años con la excusa de ir a un lugar a fumar marihuana, se lo presentó a Dean que terminó atándolo (los pies con una cuerda, las manos con unas esposas y la boca con cinta aislante) y golpeándolo delante de Elmer, al cual le importó poco como continuaría aquello tras recibir su dinero. Frank fue violado, torturado y estrangulado para posteriormente ser enterrado en la playa de High Island el 24 de marzo de 1972.

Ese fue el primero de muchos, Elmer hizo lo propio con otro amigo suyo Mark Scott unas semanas más tarde, en este caso “le invitó a una fiesta” y Corll realizó el mismo ritual que con Aguirre. El 21 de mayo les tocó el turno a Billy Baulch y Johnny Ray Delone.

Corll se mudó a las Torres Westcott, distinta localización mismo modus operandi: Steven Sickman  de 17 años en julio, Wally Simoneaux y Richard Hembree el 3 de octubre, Richard Kepner de 19 años en noviembre, Joseph Liles el 1 de febrero de 1973 sin ayuda de Henley que se estaba mudando de casa en esos momentos.

Elmer intentó marcharse de allí en primavera enrolándose en el ejército, pero cambió de idea: “sabía que no podía huir, si lo hacía, él iría a por mis hermanos, le gustaban mucho”. Entre junio y julio hubo ocho víctimas más por parte del dúo: Billy Lawrence de 15 años y amigo de Henley, Raymond Blackburn, Sam Rayburn, Homero García de 15 años, John Sellars y Michael Baulch el mismo día al igual que otros dos amigos de Elmer: Charles Cobbie y Marty Jones.

En agosto Corll añadió otro cómplice para sus delitos un chico que atendía al nombre de Brooks que le ayudó en la muerte de James Dreymala de 13 años.  Brooks acompañaría a Henley y Corll en la noche de los últimos asesinatos. El 8 de agosto los ayudantes escogieron a Timothy Kerley de 19 años para Corll. Ambos se marcharon cuando empezaba la fiesta privada, pero volvieron acompañados de una chica de 15 años llamada Rhonda Williams un tiempo después. Elmer se marchó después de un buen rato a dormir y al despertar se encontró los cuerpos de Kerley y Rhonda atados en el suelo. Corll le metió una pistola en la boca y le ordenó que participase en los asesinatos de estos y en los siguientes, dotándole de un cuchillo de cocina para arrancarles la ropa. Henley aprovechó que había dejado la pistola de lado para violar a Kerley, y soltó el cuchillo y la cogió encañonando a Corll al que preguntó: “esto es verdad” y al responder que sí, le disparó hasta vaciar el cargador.

Tras ello fue detenido junto a Brooks y se le imputaron seis y cuatro asesinatos respectivamente y, pese a declararse inocentes les cayeron 6 y 4 cadenas perpetuas a ambos en San Antonio 

11. PAUL BATESON 

Hay pocas referencias de la infancia de Paul Bateson, nació el 24 de agosto de 1940 en Lansdale (Pennsylvania) y su padre se dedicaba al sector de la metalurgia. Sabemos que su progenitor era muy estricto con él en el tema de la educación por sus propias palabras, mientras los sábados por la mañana todos sus amigos iban al cine, él se quedaba en casa escuchando ópera por la radio. A los 20 años se alistó en el ejército y fue destinado a Alemania donde permaneció durante cuatro años, empezó a convertir el aburrimiento con alcohol, una dependencia con la que tuvo que luchar hasta su vuelta a casa.

En cuanto volvió a Estados Unidos se mudó a Nueva York porque no quería estar en el lugar donde nació y empezó a tener una relación con un hombre, pese a que él siempre ha negado su condición de homosexual como si eso fuese un delito, dejando caer su bisexualidad. Con ésta relación volvieron los excesos de alcohol a los que se unieron las muertes de su madre por un derrame cerebral y de su hermano menor que se suicidó.

Bateson estudió radiología neurológica y se especializó en dicho trabajo. En 1973 fue contratado para la película "El Exorcista", ya que a la protagonista le hacen pruebas médicas para saber lo que le pasa y decidieron rodar en el hospital donde trabajaba Paul y usar a médicos y enfermeros reales, él es el médico que lleva el peso del diálogo en esas escenas.

Poco después de aparecer en la película fue despedido del trabajo por sus excesos con el alcohol y la incompatibilidad de trabajar en ese estado. A partir de ahí sólo optó a trabajos sencillos de poco dinero en distintos ámbitos, gastando la mayoría de sus ingresos en la bebida, saliendo por bares de ambiente gay y con intervalos de tiempo en los que luchaba por salir de ella apuntándose a reuniones de alcohólicos anónimos.

El 14 de septiembre de 1977, Addison Verrill, un reportero especializado en cine para la revista Variety, fue encontrado muerto en su apartamento, habiendo sido golpeado y apuñalado, pero sin ningún indicio de robo previo. Él había dejado entrar a su asesino a su casa e incluso se había tomado unas cervezas con el agresor. Gracias a otro reportero, Arthur Bell, que escribía sobre asesinos de homosexuales, casos por los que no mostraba interés la policía, se enteraron que Verrill había estado en un pub  donde la gente vestía de cuero hasta las seis de la mañana, allí probablemente conoció a la persona que lo mató. Bateson se puso en contacto con Bell ocho días después de hablar con la policía y redactar varios artículos al respecto, le dijo textualmente: "Me gusta la historia y como escribes, pero no soy un psicópata. Me gustaba el tipo, soy alcohólico y necesitaba dinero". Poco después la policía siguió la pista y arrestó a Paul, sospechaban que era un asesino en serie y que más hombres homosexuales habían muerto de la misma manera pasando por sus manos, pero él sólo declaró culpable del asesinato de Verrill y fue acusado de homicidio en segundo grado. En el juicio si que expresó porque se marchó a Nueva York tras volver del ejército: "Pensé que mucha gente saldría herida, padres, amigos ... Entonces, rompí con mis raíces y me asentaré en otro lugar". Cumplió una condena de veinte años y posteriormente salió en libertad en la que se encuentra hoy día, pero en prisión alardeaba diciendo que era el asesino en serie conocido como "Bag Killer" y que se creyeron que sólo había matado a Verrill porque no investigaron más. 

12. CHARLES MANSON

Y ahora vamos con el debate eterno... ¿fue Charles Manson un asesino en serie? En realidad, él nunca mató a nadie, pero del mismo modo, una pistola es inofensiva hasta que alguien la carga y aprieta el gatillo, los seguidores de este criminal son en realidad su arma y él quien provocaba las muertes.

Nacido el 12 de noviembre de 1934 en Cincinnati (Ohio) con el nombre de Charles Milles Maddox e hijo de Kathleen Maddox, una adolescente de 16 años que se quedó embarazada de un coronel llamado Walter Scott al que puso una demanda de paternidad, aunque Charles nunca le llegase a conocer. Kathleen estuvo casada poco tiempo con un obrero llamado William Manson, con la idea de que su hijo creciese con un padre, pero la cosa no funcionó, aunque se quedase con el apellido de éste para siempre. La madre también tenía serios problemas con el alcohol, hasta tal punto de intercambiar a su hijo por una jarra de cerveza con un extraño para recuperarlo días después y en 1939 entró a la cárcel con su hermano por un periodo de cinco años al robar una estación de servicio, quedándose a vivir en casa de sus tíos. En 1947 quiso llevarlo a un orfanato, librándose porque no quedaban más plazas en él y terminó dejándolo en una escuela en Indiana para niños sin hogar de la cual se escapó 10 meses después para volver a casa y ser rechazado por su progenitora.

A partir de ese momento, con sólo 13 años tuvo que salir adelante, siendo arrestado por un robo a mano armada al cabo de unos meses, escapándose del reformatorio a los cuatro días. A finales de 1952 con ocho cargos a sus espaldas (robo de vehículos, fraude y proxenetismo) fue metido en prisión al tener dieciocho años permaneciendo dos en la cárcel de la que salió por buena conducta, nada más salir se casó con una enfermera de 17 años llamada Rosalie Jean Willis con la que tuvo su primer hijo. Para dar de comer a ambos siguió con los robos y de nuevo acabó entre rejas hasta 1958 volviendo de nuevo a la trena en 1961 por falsificación de cheques, para aquel entonces ya se había divorciado y se casa de nuevo con una prostituta Candy “Leona” Stevens con la que tiene su segundo hijo. De nuevo otro delito le lleva a prisión y en ese momento cambia su manera de ver las cosas a través del esoterismo y la filosofía oriental.

Al salir de esta última condena en 1967 parece un hombre nuevo, mudándose a California y formando una comuna de personas a su cargo que más tarde sería reconocida como “La familia Manson”, cogiendo adeptos en festivales y concentraciones hippies. Al principio eran ocho o nueve personas que iban viajando en un autobús escolar a distintos puntos de Estados Unidos, pero con el tiempo la cosa fue creciendo y Charles terminó siendo el líder de una secta habiéndoles absorbido a todos el coco. Con Mary Brunner tuvo su tercer vástago, pero en contra de su voluntad, la convenció de poder estar con más mujeres e incluso compartir la casa con ellas.

La comuna estuvo viviendo un tiempo en el rancho de Dennis Wilson, batería de The Beach Boys que se hizo amigo de Charles, pero en agosto de 1968 les enseñó la puerta de salida harto de mantener a tanta gente. Entonces viajaron al Rancho Spahn, un lugar habitual en la filmación de películas del Oeste, apropiándose del mismo y haciendo las debidas modificaciones para la comuna. Allí se hicieron fuertes y fue donde Manson terminó de volverse loco.

Creía ver en la canción “Helter Skelter” de los Beatles una guerra entre blancos y negros por la supremacía de una raza y es por ello que inculcó a sus seguidores en tareas que propiciasen que el tiempo para que se produjese dicha guerra se acelerase, el asesinato de Martin Luther King le ayudó a que le entendiesen mejor. En enero de 1969 la comuna se mudó a una casa amarilla en Canooga Park, cerca de Los Ángeles con la idea de prepararse para el inminente Apocalipsis.

El 23 de marzo de 1969 Manson se desplazó al chalet de Terry Melcher, el productor de The Beach Boys al que había conocido a la vez que Dennis Wilson. Éste no se encontraba en su urbanización y se la había alquilado al director de cine Roman Polanski, a su mujer embarazada, la actriz Sharon Tate y a unos amigos invitados por el director a pasar unos meses en Los Ángeles. A Charles no le gustó la situación y tras preguntar a los inquilinos por Melcher, terminó marchándose con la mosca detrás de la oreja, al día siguiente la pareja partía hacia Roma para rodar la última película de Tate.

El 1 de julio el afromericano Bernard “Lotsapoppa” Crowe, un narcotraficante con dinero de los panteras negras, fue secuestrado por algunos miembros de la familia y posteriormente disparado por Manson en su territorio, quedándose con el dinero de las drogas. Charles lo dio por muerto y pensó que así comenzaría la guerra, pero Crowe sobrevivió y no formaba parte de los panteras negras, pese a ello desplegó a la familia preparándose para una batalla que nunca se dio por ese error de cálculo.

El 25 de julio mandó a parte de la comuna a la casa del músico Gary Hinman que, de nuevo con una información errónea Manson pensó que había heredado mucho dinero recientemente. Cosa que no fue así. Gary fue secuestrado y torturado durante dos días y, al no aparecer el dinero terminaron acuchillándole hasta su muerte, con su sangre escribieron cerdito político e intentaron inculpar a los panteras negras por el crimen.

El 8 de agosto, con la vuelta de Polanski y Tate a la residencia de Melcher y “destruir a todo el mundo de la manera más horripilante que pudieran”. Esa noche el director no se encontraba en el lugar, si Sharon Tate embarazada ya de ocho meses, su peluquero Jay Sebring, el guionista Wojciech Frykowski y su novia Abigail Folger. Como acabaron con la vida de todos ellos es uno de los episodios más escabrosos de la historia del país, definido por algunos estudiosos como un asesinato ritual.

A Manson no le gustó el resultado, lo calificó como demasiado ruidoso y poco eficiente y mando de nuevo a los adeptos del día anterior junto a dos más ir al 3301 de Weberly Drive para acabar con los inquilinos de aquel lugar de un modo más eficaz, contando con su presencia en el lugar. Allí residía el ejecutivo de supermercados Leno LaBianca  y su mujer Rosemary, propiciándoles a ambos un total de 41 cuchilladas. Manson quería ir a otra casa esa misma noche, pero al final la cosa se quedó ahí.

La policía encontró pruebas que inculpaban a Susan Atkins en el asesinato de Gary Hinman y al ser interrogada descubrieron que sólo habían encontrado la punta del iceberg. El 1 de diciembre de 1969 Charles Manson y varios miembros de su familia fueron detenidos. El juicio realizado en 1971 culpó de asesinato a Manson por las muertes de Hinman y Donald Shorty Shea dueño del Rancho Spahn, del cual se habían apropiado indebidamente. Charles fue condenado a cadena perpetua revisable en el año 2027, pero murió el 19 de noviembre del 2017 en el hospital de Bakersfield al que fue trasladado desde la cárcel a los 83 años de edad. Durante su estancia en la cárcel intentaron quemarle vivo rociándole disolvente y prendiéndole fuego, pese a ello sobrevivió con quemaduras de tercer grado. 

13. CHARLES “TEX” WATSON

Y pasamos del líder a uno de sus más fieles seguidores. Charles Denton Watson nacido el 2 de diciembre de 1945, es el mayor de los tres hijos que tuvo el matrimonio Watson afincados en Coperville (Texas), aunque él naciese en Farmersville situado en el mismo estado.

Era un gran estudiante, de los mejores de la clase, también era el editor del periódico de la escuela y un destacado atleta. En 1964 se matriculó en la Universidad Estatal del Norte de Texas en Denton y se unió a una de las fraternidades.

En enero de 1967 empezó a trabajar como mozo de equipajes para Braniff Airlines, su trabajo le permitía conseguir billetes de avión gratis, así que iba a menudo a visitar a menudo a uno de sus hermanos que se encontraba en una fraternidad universitaria de Los Ángeles. Es allí donde se deja engullir por el mundo psicodélico de los 60 y en una de las continuas fiestas conoce a Charles Manson y termina por unirse a su “Familia”, siendo uno de los siervos más fieles de la misma.

Charles le manda el 8 de agosto de 1969 a la casa de Polanski junto a Susan Atkins, Patricia Krenwinkel y Linda Kasabian, siendo este “su primer trabajo”. Watson había estado por allí otra vez y antes de entrar en la casa subió a un poste de la luz para cortar la línea telefónica. Steven Parent, un joven de 18 años de edad le vio cuando pasaba con su vehículo y le preguntó que estaba haciendo, Watson le respondió con cuatro disparos entre el pecho y el abdomen. Posteriormente entro por una ventana trasera a la casa, donde las tres mujeres que le acompañaban ya habían reunido a Sharon Tate, Jay Sebring y Abigail Folger en la misma sala. Allí se encontró en la habitación donde Wojciech Frykowski dormía y le despertó encañonándole con la pistola. El guionista le pregunto quién era y él le respondió: “Soy el diablo y vengo hacer cosas del diablo”. Seguidamente lo levantó y lo llevó con los demás.

Charles ató a Tate y Sebring, asesinando después a este a base de disparos. Frykowski que estaba atado de manos con una toalla y su novia Abigail, al ver lo ocurrido intentaron escapar corriendo en direcciones opuestas. Folger se dirigió al jardín donde Krenwinkel, mientras que Atkins intentaba apuñalas a Wojciech que pudo defenderse hasta que ella pidió ayuda a Watson que primeramente apuñaló al guionista y después le golpeó 13 veces con la junta de la culata de la pistola en la cabeza, fueron tan fuertes los golpes que destrozó el gatillo, pese a ello se la ingenió para pegarle dos tiros de gracia ya que todavía seguía vivo. Después se dirigió al jardín, pero Frykowski seguía con vida, asi que hizo un alto para pegarle un total de 51 puñaladas. Luego apuñaló siete veces Abigail que estaba oponiendo resistencia a Krenwinkel y para rematar la faena otras 16 puñaladas a una Sharon Tate embarazada de 8 meses que le pidió que la secuestrara y que le dejase dar a luz antes de matarla... no hubo piedad.

Al día siguiente también participó en los asesinatos del matrimonio LaBianca junto a sus tres compañeras y dos miembros de la Familia más ante la atenta mirada de su líder Charles Manson. El tribunal le castigó con pena de muerte, pero esta se abolió en los Ángeles antes de ser ejecutado y terminó con una condena de cadena perpetua en la Prisión Richard J. Donovan de San Diego. 

14. WAYNE WILLIAMS, EL ASESINO DE NIÑOS DE ATLANTA

Sin duda el criminal que lleva todo el peso en la segunda temporada de Mindhunter. Nacido el 27 de mayo de 1958 en Atlanta, Wayne Bertram Williams era hijo de un fotógrafo del periódico Atlanta Daily World de nombre Homer y de Faye que trabajaba como maestra.

Por el oficio de su padre, de niño empezó a interesarse por la fotografía, la radio y el periodismo, construyendo con trece años en el desván de su casa su primera estación radiofónica a la que llamó WRAZ, donde mezclaba temas musicales con las noticias locales, haciéndose muy popular en los dos primeros años de emisión.  En 1973 consiguió que familiares, amigos y gente que le conocía por su trabajo invirtieran en la emisora, convirtiéndose en una de las más populares de la ciudad y codeándose con las grandes, mientras él tenía quince años y muchísimos menos recursos que estas, poco después una mala inversión hizo que la emisora se declarase en bancarrota y Wayne dejase su trabajo radiofónico en pausa para centrarse en los estudios.

Tres años después se matricularía en periodismo en la Universidad de Georgia, pero nunca terminó la carrera, estaba más centrado en actuar en diferentes programas de radio y como fotógrafo y reportero en televisiones locales. Estos trabajos le dejaban dinero para invertir en proyectos freelance como el de un programa musical que buscaba jóvenes talentos, generalmente entre 12 y 18 años, algo así como encontrar a los nuevos Jackson Five. El buscaba a los chavales por la calle, les hacía una audición y si veía potencial en ellos grababa una maqueta y les promocionaba en la radio.

Por otro lado, a finales de los 70 se produjo una gran brecha social y salarial entre razas en Atlanta. Aumentando considerablemente los índices de pobreza de los afroamericanos, perseguidos de forma extrema por los agentes de la ley y un rebrote de activos en el Ku Klux Klan, considerándose indefensos ante esta situación empezaron a reivindicarse por sus derechos.

El 14 de julio de 1979 comienzan los asesinatos del conocido como ATKID (Atlanta Child Murder), la primera víctima encontrada fue Edward Hope Smith de 14 años que había desaparecido dos meses antes cuando se marchó de casa con la bicicleta a hacer un recado. Cuatro días después apareció el cadáver estrangulado de Alfred James Evans de 13 años.

Se había abierto la veda: Milton Harvey de 14 cerca de un basurero, Yusef Ali Bell de 9 estrangulado con una única pista, el niño se había subido a un coche azul. En 1980 las cosas fueron mucho peor, entre marzo y noviembre habían muerto doce niños más. La prensa se hacía eco de todos y hablaba de un asesino en serie de niños afroamericanos, los padres empezaron a tener miedo y no les dejaban salir solos a la calle, el Ayuntamiento decretó un toque de queda por la noche y el FBI tuvo que empezar a intervenir para dar caza al asesino.

Desde Quántico mandaron a John E. Douglas y Roy Hazelwood para hacer un perfil del asesino, dictaminando que debía ser un afroamericano (un blanco no podía convencer tan fácil a esos niños para que subieran a su coche), sin trabajo fijo (tenía mucha movilidad de horarios), con una inteligencia superior a la media y una figura que a los niños les reflejaba respeto y autoridad, ya que no dudaban en hacerle caso aunque sus padres les inculcaran (y más en ese momento) no hacer caso a los desconocidos. El asesino siempre actuaba en la misma zona de Atlanta y la mayoría de las víctimas se conocían entre sí, así que debía vivir por la zona y ser medianamente conocido por ellos.

Los padres también empezaron a montar grupos de personas a diferentes horas armados con bates de beisbol buscando a alguien con conductas sospechosas por la zona, lo que obligó al asesino a cambiar su rutina y no dejar a las víctimas al descubierto por esos barrios y empezando a llevar sus cuerpos a un bosque por donde pasaba el rio Chattahoochee. Al encontrar bastantes cuerpos allí la policía empezó a montar guardias por las noches en los alrededores, escondiéndose de los autos que pudieran pasar por allí para que no diesen la vuelta.

A las tres de la madrugada de la noche del 22 de mayo de 1981, cuando la cifra había llegado a 27 niños, un coche pasó por el puente que cruzaba el rio, no se dio cuenta de la presencia policial, pero ellos oyeron un ruido en el agua, como si el conductor hubiera lanzado algo al Chattahoochee. Al dar la vuelta para volver a Atlanta, fue detenido, se trataba de Wayne Williams que en ese momento tenía 23 años, lo malo es que su coche era amarillo y no azul. Él argumentó que estaba comprobando la dirección de una chica que iba a audicionar al día siguiente y quería saber cómo ir para no perderse al día siguiente. Les facilitó una dirección, el nombre de la chica y el teléfono, pero cuando la policía comprobó estos datos tras dejarle ir se dieron cuenta que no correspondían ninguna de las tres cosas, no existía la calle, el número de teléfono era de otra ciudad y no sabían nada de una audición y nadie con ese nombre vivía cerca. Dos días después en el rio se econtró el cuerpo de Nathaniel Cater de 27 años.

El 24 de mayo Wayne era detenido como sospechoso de la muerte de Nathaniel que había muerto asfixiado (si el motivo era la estrangulación quedó inconcluso), mientras Williams superaba hasta tres pruebas de polígrafo, pero en su coche se encontraron pelos de Jimmi Ray Payne, una de las víctimas del asesino de niños, también hallaron en casa de su padre un perro que correspondía con los pelos hallados en varias víctimas al igual que las fibras de un trozo de moqueta.

El 21 de junio fue a juicio por estos dos asesinatos, no por todos los cometidos por el asesino en serie, pese que su padre era dueño de un coche de color azul y que precisamente Williams buscaba niños para su trabajo, el cual era la excusa perfecta para que ellos se subiesen al coche. Para que los afroamericanos no se les echasen encima, no creían que uno de sus hermanos fuera el asesino en serie, más bien alguien que odiaba su raza, el juicio se celebró con 8 de los miembros del jurado de raza negra al igual que su señoría declarándole culpable de ambos asesinatos y cumpliendo cadena perpetua. Los padres de las víctimas condenaron esta sentencia la cual consideraron como racismo encubierto juzgando a Williams con muchas pruebas dudosas que no dejaban clara su culpabilidad.

Lo cierto es que fue meterle entre rejas y desaparecer el asesino en serie, aunque a muchos le quedará la duda si fu él o no, cosa que el abogado de Williams aprovecha cada ciertos años para que su cliente salga de prisión alegando que la única culpabilidad de su cliente es haber nacido con ese color de piel en vez de ser blanco.

NO TE OLVIDES DE LEER LA PRIMERA PARTE: AQUÍ

No hay comentarios :

Publicar un comentario